Es hora que esta juventud lleno de fuerza, vigor,
vitalidad, alegría, tome una nueva postura, y que cimienten las bases de una formación tanto
personal, familiar y social.
Este cimiento estará compuesto
por una ideología, principios y valores,
que reflejen la realidad histórica, sociocultural de una sociedad cambiante, diversa. Que requiere de
hombres, sobre todo de jóvenes capaces, optimistas, que tengan el coraje, la
valentía y la convicción de implantar
cambios, reformas, modificaciones y una revolución en general, con perspectivas
nuevas y sólidas, que beneficien a toda la población, y esto se dará a través
de la lucha de clases.
Ya dejando de lado aquellas ideas desfasadas,
caducas, antiguas, aristocráticas , autoritarias, oligárquicas y
gerontocraticas.
Para este cambio obviamente se
recurrirá a estudiar doctrinariamente y filosóficamente todo los hechos, acontecimientos
que los grupos políticos han dejado y
dejan desde su incipiente fundación. Mas no compartir sucesos que
solo causan repudio de la población. Ya que estos nos servirán de zócalo para nuevos
fundamentos y no cometer errores.
Estudiando nuestra realidad
social económica y constitucional; no contamos con partidos políticos solidos
que velen por intereses comunes, sociales, sino tenemos grupos partidarios si
bien es cierto con larga vida institucional,
empero velando por intereses mezquinos, neoliberales. Que gobiernan para un
grupo y el grueso de la población en miseria, sin educación, con una cultura deficiente;
Mientras que la oligarquía se enriquece a diario con el esfuerzo y el
sacrificio de los hombres y mujeres
que conforman nuestro país. País
que necesita de jóvenes, jóvenes con ideas progresistas, revolucionarias,
democráticas y no una democracia capitalista, porque todo cambio social,
cultural y educativo seda por una
inmensa necesidad y una incansable lucha.
Nilton Roca Fernandez






